DIARIO EL PAIS"Esta es mi profesión y tengo que seguir yendo a las canchas, pero si no tuviera que ir a relatar seguro que no iba más al fútbol y utilizaría los fines de semana para irme a pescar o a estar en paz".
Alberto Kesman habla con dolor y no precisamente por el que le causa la herida en la cabeza que le demandó cinco puntos de sutura, sino el del alma futbolera.
El relator de radio Universal, ya en la tranquilidad de su casa y antes de su inmediato retorno al trabajo en La Oral Mediodía, pese al consejo del médico de que se tomara dos días de descanso, contó lo que le ocurrió.
El relator de radio Universal, ya en la tranquilidad de su casa y antes de su inmediato retorno al trabajo en La Oral Mediodía, pese al consejo del médico de que se tomara dos días de descanso, contó lo que le ocurrió.
"Yo no me di cuenta de cómo estaba el ambiente hasta que llegué al hall.
Allí me insultaron y vi que la cosa estaba brava.
Después, cuando salí, ya no sólo me insultaban, sino que además comenzaron a escupirme y de repente entre 100 y 150 empezaron a perseguirme y a lanzarme piedras.
Un policía ahí la verdad que se la jugó y me protegió y luego vinieron otros, pero llovían las piedras y una me pegó.
Comenzó a salirme un montón de sangre y eso me inquietó.
Un vecino de la zona muy gentilmente se ofreció a que entrara para curarme.
Allí se llamó a la emergencia móvil que, cuando llegaba para atenderme, también fue apedreada".
Kesman no fue el único agredido.
Kesman no fue el único agredido.
También fue muy golpeado Mauro Mas, periodista de Sport 890 y de Punto Penal. "Yo salí con Viera y Melo con la intención de hacerles una nota.
De repente empezaron a gritarme, a insultarme y en un momento sentí que me dieron una patada de atrás. Me di vuelta, se ve que con cara de enojado, y de todos lados empezaron a pegarme.
Por suerte no caí al piso, si no me mataban a patadas y no la podía contar".
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