18 noviembre 2010

PARA LA MANO MUSLERA

* FÚTBOL:
Chile deberá olvidar rápido a Bielsa y Uruguay el flojo amistoso que jugó en Santiago de Chile.
El local fue siempre superior y tuvo su despedida con un sobrado 2-0.
Los goles llegaron con errores de Fernando Muslera.

Honrado se debe sentir Marcelo Bielsa, calculador, detallista, es también muy sensible y además del cariño de todo un Monumental que le pidió que no se fuera, el entrenador rosarino recibió aquello por lo que más trabaja: una exhibición de su fútbol.
Rápido, dedicado, agudo tácticamente y asfixiante, Chile dominó a Uruguay por enorme parte del amistoso.
Apenas un segmento del primer tiempo tuvo a la visita eligiendo el rumbo del partido y adueñado de la pelota, obvio, fue su mejor momento.
Tuvo a Suárez abierto, a Maxi presionando en el córner contrario y a Cavani con olor a daño.
Gargano pudo adelantarse un poco y Palito, atento a los errores de salida de Chile, tuvo espacios que no supo aprovechar.
Resultado: dominio sin peligro.
Duró unos minutos y terminó con el gol de Sánchez, que con su primera diagonal congeló a toda la línea final y abofeteó las manos tímidas de Fernando Muslera.
Enseguida Gargano, demasiado impulsivo en el quite, vio una justa expulsión de doble amarilla.
Chile, cada minuto más fresco con los cambios de Bielsa, no perdió energía y mantuvo el asedio en ataque, aunque más posicional que realmente amenazante.
No permitió nunca a Uruguay encontrar la pelota ni la esperanza del empate, y se tranquilizo con un remate de escape de Vidal, que quiso terminar la jugada y terminó con el partido.
Muslera y sus manos volvieron a quedar en evidencia, para deleite de un país que pudo disfrutar la despedida que quería.
Ahora deberá aprender a vivir sin Bielsa y Uruguay y su arquero deberán olvidar rápido un amistoso con gusto a impotencia.