11 agosto 2008

FLORES PARA ROBERT EN ARGENTINA

DIARIO OLÉ
El uruguayo debutó con todo: iba a ser a reemplazado, pero antes de irse clavó el empate. Fino, movedizo y vertical, al botija no le pesó tener que hacer de Ortega...

Fino, con porte, movedizo. Y sobre todo, práctico para llegar al gol. Robert Flores se estrenó oficialmente con la camiseta de River y ofreció indicios de lo que su andar exquisito puede aportarle al equipo de Simeone. Todavía le falta, está claro. Pero el Príncipe heredero dejó claro que no le asusta ocupar el lugar que dejó vacante Ariel Ortega con su marcha a Mendoza.

Poco a poco, va quitándole el velo a su estilo: lleva el mentón alto, los ojos bien abiertos y la pelota generalmente abrazada a su pie. Ayer, evaporados los nervios de los primeros minutos, buscó jugar a un toque y sacar provecho de un cambio de ritmo que desde su Uruguay natal la prensa resalta con luces de neón. Cuando lo invadió la prisa, se lo notó algo impreciso. Ya reflexivo, a los 35 minutos entendió los movimientos de Villagra por el carril izquierdo y le lanzó un pase al vacío, que dejó al lateral-volante mano a mano con el arquero. La jugada fue invalidada por un offside inexistente.

Sin Ortega (ni Buonanotte), Flores fue el asesor creativo de Rosales y de Radamel Falcao. Más que conector, fue un cable a tierra en situaciones en donde a River le faltaba claridad para elegir el mejor camino hacia el arco de Colón. Con altibajos, aún con mucha expectativa por saldar, el uruguayo fue un buen síntoma dentro del diagnóstico post-partido que hizo Simeone en la intimidad de su vestuario.

El punto de inflexión de Flores se produjo a los 10 minutos del segundo tiempo: Abelairas, ya ubicado sobre la izquierda del mediocampo, buscó rápido a Falcao, quien a un toque le abrió terreno a Mauro Rosales para un centro al área. Y ahí, tocando silbato, el Principito (aún en diminutivo, porque el Enzo es el Enzo) se anticipó al arquero y a los centrales, y metió la punta de su pie derecho para evitar un mal estreno en el Apertura. A esa altura, Simeone ya había decidido sacarlo para darle minutos al juvenil Bou: Flores dejó la cancha a los 11 minutos del segundo tiempo, recibió los mimos de todo el banco y el agradecimiento bautismal de los hinchas de River. Con el 15 en la espalda, para los hinchas fue todo un niño bonito...

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