
POR JORGE SUAREZ

Cuando el pasado mes de Junio la ciudad de Melo por completo daba rienda suelta a la alegría de poner al equipo profesional del Departamento en la Primera División de la A.U.de F., muchos dirigentes del fútbol local, veían en este ansiado ascenso, más amenazas que oportunidades en el horizonte del fútbol amateur.
Y amenazas desde varios ángulos.
En primer lugar, amenazas a sus propias estructuras de formación de juveniles, ya que el equipo profesional deberá presentar una cantidad de divisiones formativas (de sexta a tercera) las que deberán ser integradas por sus mejores exponentes.
Esto, que podría ser una vidriera para los gurises arachanes, debido a lo endeble del relacionamiento existente a nivel directriz entre la actual dirigencia del Cerro Largo Futbol Club y sus clubes filiales, y a lo poco claro que es el acuerdo entre unos y otros en relación a las transferencias de los jugadores prestados por los clubes filiales al Cerro Largo Fútbol Club, pone en serio riesgo y constituye un claro peligro la inclusión de los jugadores en el club profesional.
Y esta integración de las juveniles profesionales, irá sin lugar a dudas, en detrimento de las selecciones amateurs de la Asociación.
El reciente affaire entre el Presidente del CLFC y el Sportivo Club Artigas por la transferencia del guardameta Diego Pérez a Wanderers, puso a todos los equipos del fútbol amateur en guardia.
Ante la falta de estructuras del equipo profesional, los clubes filiales intentaron conformar un Consejo Juvenil, el que integrado por ambas partes (equipo profesional y equipos filiales) permitiera amalgamar intereses, organizar las diferentes categorías para jugar a nivel A.U.F., e imponer un estilo de cuidado y protección a los chicos y sus propios intereses.
A la fecha no ha caminado, y es grande y notorio, el distanciamiento entre las partes, en fines y objetivos.
Por otra parte, en una ciudad muy futbolera, pero que carece en gran medida de escenarios acordes, salvo el Estadio Municipal Arq. Antonio E. Ubilla, y el histórico Parque Amílcar Prieto, del Club S. y D. Melo Wanderers, la recarga de la actividad del equipo profesional interfiere en gran medida, en la continuidad y calidad de los campeonatos locales; desde el histórico y jerarquizado Ciudad de Melo de Primera División, hasta los competitivos campeonatos de Divisiones Formativas. Y ahora también las actividades de las selecciones departamentales en los diferentes campeonatos organizados por O.F.I.
En una ciudad que vive el fútbol a pleno, pero que es pobre en cuanto a desarrollo social, empleo e industrias, los clubes locales subsisten en base a esfuerzos denodados de una dirigencia que resiste estoica las vicisitudes de esa realidad, y han engrandecido en todo este tiempo al glorioso fútbol arachan.
La dependencia del Municipio para el desarrollo de las actividades deportivas, en base al diagnóstico antedicho, es grande. Los escenarios donde se juega fútbol, son dependientes del Municipio, y esto ha incidido en gran medida en el desinterés o la falta de previsión para afrontar esta coyuntura.
Pese a que algunas voces se han levantado desde la dirigencia augurando este presente, no han encontrado eco en el Municipio, el que ha invertido en infraestructura para el deporte, pero no en la capital departamental, en lo que ha escenarios se refiere. Se han remodelado y construido campos de fútbol en varias localidades del Interior del departamento, necesarias por cierto, pero no en su capital, que es donde por lejos se juega más al fútbol y de donde salen las expresiones populares más importantes de este deporte.
La realidad hoy es dura. Por este motivo, y otros (carencia de jueces para sobrellevar la actividad amateur principalmente) el campeonato de 6ª División de la Asociación, que debería empezar este domingo, se pospuso hasta nueva fecha.
La selección Sub 15 de la Asociación Departamental de Fútbol De Cerro Largo, que tiene su partido fijado para el domingo a las 14 horas en el Estadio Municipal, corre serios riesgos de tener que modificar este escenario fijado, dado la prioridad que las autoridades municipales han extendido sobre los escenarios bajo su administración a la actividad del Club profesional, por lo que es probable que deba pasar su compromiso frente a su similar de Vergara, al Estadio de la ciudad de Fraile Muerto, distante 45 kilómetros al Sur Oeste de la capital departamental.
El campeonato Ciudad de Melo de Primera División, debe acomodar sus calendarios a la actividad profesional, y a la disponibilidad de escenarios, lo que conspira contra la continuidad del mismo, y las menguadas arcas de los equipos de Primera División por la extensión de las fechas. Y de acá salen las fuertes selecciones que representan a Cerro Largo en los campeonatos de O.F.I.
La dirigencia se enfrenta a desafíos nuevos. Deberá aguzar el ingenio para enfrentar y superar estos nuevos desafíos. Obviamente que acompasar y apuntalar la actividad del equipo profesional, e intentar, a través de medidas certeras, amalgamar las actividades de ambas estructuras.
Esto pasa por un sinceramiento y desprendimiento de todas las partes, en procura de superar las diferencias actuales, enfrentar un futuro que contemple los legítimos intereses de todos, y con el objetivo común de hacer más grande el fútbol de Cerro Largo, en todas las canchas. Tarea nada fácil, por cierto.
1 comentario:
Me parece que el estadio esta en excelentes condiciones,pero seria mejor que se hicieran otros palcos detras de los arcos
Publicar un comentario